Por: Salo
Finalmente, después de tantos dimes y diretes, el Informe presidencial fue presentado en cadena nacional. Y todas las declaraciones previas que hicieron los legisladores del PRI, PAN y PRD; sólo sirvieron para demostrar, una vez más, el nivel de oratoria del personal que labora (mmm…bueno hay que llamarlo de alguna forma ¿no?) en el Honorable Congreso de la Unión.
Días antes del 1º de septiembre a la bancada perredista se le fue el tiempo en declaraciones sobre si ellos iban a darle “permiso al presidente espurio” de informar o no; si los panistas podían opinar al respecto. Como si ellos fueran una especie de elite superior y no representantes ante la máxima autoridad legislativa de nuestro país…en fin ¡quién fuera Diputado o de perdis Senador!
Peor aún fue el alegato sobre si la futura presidenta (del Congreso en la naciente legislatura) Ruth Zavaleta, iba a ser niña buena, digna hija del sol azteca y ya instalada en su silla evidenciaría al “Ilegítimo” o si por lo contrario defraudaría al sol y le daría una tarde de sombra al nombrar Presidente a Calderón.
Total que cuando pensamos todos que ahora sí el Informe se pondría bueno, ¡zas! Una falla técnica conducida por el mandamás de Bucarelí nos dejó sin saber qué era lo que de la boca de Ruth Zavaleta saldría.
Ahora que francamente, opino que sólo cambiaron las fechas y las sedes, pero los contenidos fueron PAN con lo mismo. Tuve una regresión a mis años de escuela, dónde cada 1º de septiembre, éramos testigos de la ceremonia soporífera, atiborrada de discursos optimistas pero lejanos, que prometían mucho pero dejaban ver un desconocimiento total de lo qué pasaba en nuestro país.
Coincido con aquéllos que dicen que el formato del Informe presidencial debe cambiar, pero desde fondo, en verdad. Porque para regresare a las añejas peroratas priístas…mejor nos quedamos sin ser informados.
¡Total pa´lo que dicen, rentamos un video de informes pasados y listo!



Comentarios recientes