EL DÍA EN QUE LOS MEDIOS DOMINARON LA TELE

14 09 2007

Por: Salo

Creí que el fin del mundo estaba cerca, cuando vi a los lectores titulares de noticias, del turno vespertino sentarse juntos en el Senado y en una misma opinión manifestar su desacuerdo.

Luego pensé que algo andaba mal, realmente mal, pues Patricia Chapoy hacía acto de presencia en el mismo lugar, y no es su costumbre “ensuciarse” los zapatos para sacar a la luz, la vida privada de figuras públicas; pues para eso tiene a sus lacayos.      

Mi imaginación, supuso entonces que todo el numerito era el avance de la primera coproducción de TVAzteca y Televisa, haciendo una novela de la vida real, con personajes muy vistos, algunos interpretando a los malos y otros a los peores. 

¡Órale! pensé, ahora si se cansaron de pagar a los actores y su lugar lo ocuparán los “líderes de opinión de sendas televisoras”, ¡éso sí un reajuste económico! ¡la tv está en crisis financiera! ¡Ahora sí, nadie va querer ver a López Dóriga, ni Alatorre, ni a Patricia Chapoy! ¡La tele se apagará por mutuo acuerdo!

Pero , me emocioné demasiado, cuando dejé de brincotear por la sala de mi casa, veo en canal 13, una mesa redonda con puros analístas de peso, argumentando que la libertad de expresión será coartada por la reforma electoral, que no pueden callar a los medios, que ellos (los medios) son la voz del pueblo (no especificaron cuál pueblo) que sin los medios, los ciudadanos estaremos desamparados y entonces “¿quién podrá defendernos?”  

Y cuándo Sergio Sarmiento, expresó algo así como: “…Sí, estamos ante un hecho insólito, son los políticos los que son el verdadero poder” Me quedé pasmada, ahí supe que todo ese despliegue “informativo”, la cobertura de la reforma electoral en cadena nacional, lo que significó una fraternal unión de las televisoras; era sólo pura pantalla, una telenovela mal actuada y mal dirigida, por quiénes durante años han decidido qué vemos los mexicanos a través de sus canales.

No descubro el hilo negro al decir que a las televisoras y los grupos radiofónicos más importantes (ojo, no dije que los mejores) lo que les duele es no poder cobrar, sin el menor escrúpulo, tarifas jugosas a los partidos políticos en tiempos electorales. Son los medios los que se han llenado los bolsillos de forma obscena, descarada e insultante.

Ahora les dió por ser representantes de los ciudadanos, hablar con la verdad, afirmar que es un atropello a la libertad de expresión, ¡por favor! Si han sido los primeros en venderse según el color del partido en el poder, han manipulado al televidente tantas veces que toda esa fanfarronada exhibida en días pasados, es un churro más, de los muchos que producen ambos canales.

 Conste que no ando intrigando, los ejemplos los dieron todos los que participaron en el mitote. Quedó demostrado, ahí están las imágenes. 

Y, lamentablemente no es el fin del mundo como creía yo en un principio.   

        








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