EL MEXICANO. PISOTEADO Y HUMILLADO EN SU PROPIA TIERRA

22 11 2007

LafauciPor: Doko

Estas cosas sólo pasan en México y a los mexicanos. Nuestro adorado país tiene la desafortunada costumbre de abrirle las puertas a todos los extranjeros que están deseosos de trabajar aquí. Principalmente cantantes y grupos musicales, conductores de radio y televisión o modelos. Toda esta bola de Pecadores viene a buscar fama y fortuna al país de los chiles y los nopales, porque, según se dice, México es el “Hollywood” de Latinoamérica. Quien triunfa en México tiene el éxito asegurado en otros lugares de habla hispana.

Desde que esto se sabe, la legión extranjera ha invadido nuestra nación robándole la oportunidad a cientos de mexicanos (quienes deberían tener derecho de suelo) en todos los rubros. Pero, ¡Oh, inocentes mexicanos! Nuestra maldición es adorar el material de importación y despreciar el nacional.

En el país, la mayoría de la gente famosa que se dedica al medio del espectáculo es extranjera. Argentinos, Italianos, Panameños, Costarricenses, etc. Todos vienen a “Triunfar”

Pues no sé ustedes, pero yo ya estoy harto de esta situación, de que el mexicano prefiera todo lo de afuera encima de lo nacional sólo porque es “nice”. Pero, lo que me encabrita es que no se agradezca la “generosidad” del mexicano, y que muerdan la mano que les da de tragar, además de fama y fortuna.

Tal es el caso de A.B. Quintanilla, creador de Kumbia Kings y Kumbia All Starz, quien insulto a los mexicanos en un aeropuerto. A él se le une el desafortunado comentario del cantante italiano Tiziano Ferro quien declaró en un programa de su país que las mujeres mexicanas son feas y bigotonas. Ahora, y para acabarla de fregar, sale el inepto de Jorge Lafauci, “juez” del programa “Primer Campeonato Internacional de Baile” y dice que los mexicanos somos las personas más feas del mundo.

A.B. Quintanilla es un chicano que creció con las costumbres gringas. Tiziano un italiano. Jorge Lafauci es argentino. A ellos se les abrieron las puertas de nuestro país para que trabajaran y se dieran a conocer y así nos pagan.

Pero no son los únicos, ya que Mónica Naranjo, sí, aquella cantante española que se pintaba el pelo de dos colores, hace tiempo dijo en su país que los mexicanos éramos unos indios que conocimos la música Pop gracias a ella. O la también cantante española Rosana, quien dijera en un programa de su patria que las calles de México estaban tan sucias y apestosas como el Canal de Xochimilco.

Pero la culpa es de nosotros, de los mexicanos, que por tarados les abrimos las puertas a los extranjeros para que se burlen de nosotros. Creo que sólo nosotros podemos criticar nuestras virtudes y cualidades, pues no creo que esté bien burlarse de la casa de nuestro anfitrión. Vale madre. Que Caray!

 

 

 





BORDER PATROL: EL JUEGO XENÓFOBO DE LA DESESPERACIÓN GRINGA

22 11 2007

Juego Xenófobo cagado

Por: InFaMe 

En mis andanzas para recopilar información en el post pasado llegué, no sé cómo ni porqué, a la imagen viva de la desesperación de unos gringos acomplejados y desesperados por saber su futuro: Tarde o temprano, la raza latina, en especial la mexicana, tendrá que recuperar lo que alguna vez perdió el vende patrias de Santa Anna.

La desesperación de los gringos lo demuestra este juego que busca ofender a la dignidad azteca, lo malo es que, a nosotros, los mexicanos, esta clase de expresiones nos hace lo que el viento a Juárez.

De cualquier forma este juego, por sí mismo manda mensajes a toda la sociedad, por lo que los siguientes puntos son preocupantes, a mi parecer.

  • El hecho de que por más que lo intenta, el gobierno mexicano es incapaz de ofrecerle una calidad de vida digna a sus gobernados.

  • Los estereotipos que manejan los estadunidenses a cerca de los mexicanos.

  • Y por último, la triste política estadunidense para “detener” la migración latina.

Y bueno, de todas formas yo ya lo jugué, hice 23 de 88 puntos y me cagué de la risa.

Sobre todo porque en la vida real, los gringuitos no saben como detenernos.

Jueguenlo si quieren, sin prejuicios.

Total, eso no cambia nada…¿o si?.