Por: Salo
Pues llegó a mis manos hace unos días la publicidad de una Asociación cuya misión principal es promover se promulgue “La Declaración de los Derechos Humanos del Concebido” en la Asamblea Legislativa, La Cámara de Senadores y la de Diputados, la Suprema Corte de Justicia, La Procuraduría General de la República; entre algunas otras; para lo cuál están haciendo difusión de la propuesta en medios de comunicación, prensa, folletos y claro tienen su página electrónica.
La Asociación Derechos del Concebido, que así se llama, surgió con la “finalidad de defender a los seres más indefensos y desprotegidos sobre la tierra” fue por iniciativa del Mons. Pedro Agustín Rivera Díaz, quién además de sacerdote es químico, y presentó a título personal esta propuesta en junio pasado y desde entonces se reunieron cien especialistas en bioética, medicina, educadores y otros actores sociales, ”dando vida” a ”La Declaración de los Derechos Humanos del Concebido“ el 28 de agosto del 2007.
También planean la Marcha por la Vida, este 17 de febrero de 2008, para que los mexicanos caminemos juntos, en defensa de los concebidos. La página de esta organización es la siguiente www.derechosdelconcebido.org.mx por si necesitan mayor información. Además cuentan con un teléfono de información 01 800 68537 77 (¡Llame ya!) De acuerdo, hasta aquí dejo la parte informativa.
Ahora quiero compartirles la impresión que tuve al visitar esa página en internet; primero debo decir que me fuí derechito a buscar los nombres de las personas que conforman la asociación, su experiencia, conocerlos por fotos, si era posible, saber por ejemplo, en qué Iglesia oficia Mons. Rivera Díaz, pero he de confesar (aprovechando el clima) que no hay dato alguno. No tienen directorio.
Claro que, si leí los puntos básicos para entender los derechos innegociables del concebido, el axioma de que “No es una cuestión de Fe, ni de ética: es una cuestión de Justicia” O la frase “Mujer: tú eres el transmisor de Vida. No la dueña de esa Vida” entre las más significativas para mí.
Y entonces, cuál lluvia veraniega, empezaron a surgir en mi mente suspicacias, a saber:
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¿Cómo le hacen para tener ese aparato de difusión, con presencia (cada vez mayor) en medios impresos y electrónicos? Es decir, ¿quién pone el billete?
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Por qué argumentan que ya que se aprobó desde hace 60 años, La Declaración de los Derechos Humanos ¿cuánto más esperaremos para los Derechos del Concebido? si tenemos Derechos de los niños, Derechos de la Mujer, Derechos de los Ancianos, etc. Dado que todas buscan el bienestar del individuo.
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Los documentos que ahí nos presentan, por supuesto sólo incluyen la postura de los que están a favor de esa ley, lo que no tiene nada de malo, total cada quién piensa lo que quiere. Pero ¿por qué no responsabilizarse de lo que publican?
La verdad yo tengo otra postura, muy diferente a la que tienen en esa página, y tal vez ofenda a las buenas conciencias; pero me parece muy tramposo que anden en pos de defender los derechos de los “concebidos”, cuando hombres, mujeres y niños, son usados y abusados de muchas formas.
Cómo decir que los defienden si, en los hechos no hacen nada para eliminar la violencia, el abuso sexual, la discriminación y la homofobia. Jamás han considerado, por ejemplo, fomentar una educación sexual laica, responsable e informada para evitar embarazos no deseados, y al parecer, ni les importa.
Tampoco estoy de acuerdo en que alaben la idea de Mons. Rivera Díaz, cuando aún no se han esclarecido las denuncias de abuso sexual contra sacerdotes católicos. ¿Será que quieren calmar conciencias? O ¿Callar las voces críticas, enarbolando la bandera del “amor al prójimo”? Ahí queda pues, si desean visitar la página y tener su propia opinión, adelante.
Yo ya expresé la mía. Era mi derecho.



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