LEYES REFORMADAS CON LAS PATAS Y AUMENTOS SALARIALES A DIPUTADOS

27 02 2008

Por: InFaMe 

Dicen los legisladores que en éstas semanas han trabajado a marchas forzadas, quesque han puesto a trabajar sus deleznables cerebros y han tratado de cumplir, aunque sea por pequeños lapsos, esa capacidad que presumen en sus spots de televisión: “Capacidad y esfuerzo para crear acuerdos” (o algo así).

¿Pero cuáles fueron las reformas de las que se sienten orgullosísimos?

Primero que nada, acabaron de una vez por todas con la “tolerancia” y limitaron legalmente a los fumadores aprobando la “ley anti-tabaco”. La cual, a partir de 30 días después de ser publicada oficialmente, prohibirá a todos los amantes de la nicotina encender un “tabaco” en cualquier establecimiento público cerrado, ya sea cantina, restaurant, salón de fiestas, etc.

Lo que no tomaron en cuenta los diputetes es que, siempre que un gobierno lanza leyes que limitan el libre albedrío de los ciudadanos, como en este caso, y lo castigan segun ellos, de manera estrícta, la aplicación de las mismas se realizará de manera flexible. Es decir que muchos restauranteros (y demás empresarios afectados) se harán de la vista gorda. Y se pasarán esta nueva ley por donde más les plazca. No lo digo yo, la historia no miente.

La otra reforma trascendental que aprobaron es la judicial.

Aunque la intención mayor de esta reforma era adjudicarles a nuestros precarios policias la autoridad para realizar cateos en domicilios partículares sin necesidad de traer consigo la orden pertinente girada por un juez, la reforma fue más “light”.

 Según la primera propuesta, ellos, los policías, podrían decidir si entrar o no a un domicilio, cuando llegaran a la conclusión de que en el inmueble existiera “una amenaza actual o inminente a la vida o integridad corporal de las personas”.

Obviamente esta reforma equivaldría a dos cosas:

La primera, sería no reconocer las limitantes de nuestra policía y querer tratarla como a un sofisticado cuerpo de seguridad. Lo cual, obviamente está muy lejos de suceder. Sería engañarnos a nosotros mismos.

La segunda sería, además de no reconocer dichas carencias, dotar con un garrote a un simio que antes se las arreglaba con sus propias manos para hacer impertinencias.

 Lo bueno es que todo quedó en un intento fallido, aunque diputetes como César Camacho, juraba que era una brillante idea. ¿Cómo lo ven?.

Y lo que no podían dejar pasar los legisladores, como ya es costumbre, es utilizar el siguiente razonamiento:

Sus cerebros quedaron exhaustos después de tan trascendentes reformas. El País ha dado grandes avances hacia la igualdad y la modernidad. Los fumadores sentiran la íra de las leyes. Los policias iban a tener nuevas responsabilidades, pero resultó que siempre no tantas. ¿Qué amerita todo esto? Claro, un aumento de sueldo para los diputetes.

Argumentando el clásico, “Pus de una vez, ya que estamos aqui”, los legisladores reformaron de nuevo las leyes, para seguir haciendo más grande el 300% de aumento de sueldo, que ellos mismos se han otorgado durante la última década, lo que origina que apartir del siguiente mes, dejen de ganar mensualmente tan sólo $131,371 pesitos, para recibir $2o,000 pesos más, es decir, al rededor de $150,000 pesos, “más propinas”.

Imagínense si no hubiera austeridad.








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