Por: Salo
Eliot Spitzer, quién hasta hace unos días trabajaba como alcalde en la ciudad de Nueva York, tuvo que renunciar a su cargo de forma “voluntaria” tras descubrirse sus vínculos con una red de prostitución. Un escándalo mediatizado por los tabloides estadounidenses y retomado, para variar, por los lectores de noticias de nuestro país. Aquí está el discurso de Spitzer renunciando a su cargo:
¿Qué es lo reprobable de un hecho así? Lo primero que viene a la cabeza es el asunto del dinero, Spitzer de 49 años, utilizó fondos públicos para dar rienda suelta a sus pasiones carnales. Según parece, en Estados Unidos, comete fraude aquel funcionario que utiliza dinero de los contribuyentes para costear sus “caprichos” incluso si emplea el auto oficial para desplazarse fuera del itinerario establecido. Pero hasta el día de hoy, no han comprobado que la lana fuera el problema.
Entonces ¿será que el demócrata exfuncionario fuera dueño (proxeneta, chichifo, padrote) de esta red de prostitutas de lujo? Tampoco la cosa va por ahí ya que, insisto, hasta el momento no han demostrado que existieran vínculos, entre Spitzer y las “chicas buena onda” empleadas del Emperor´s Club VIP; más allá del trato cliente-sexo sevidora.
Entonces ¿por qué tanto relajo? Ahh porque en todos lados, en política al menos, nada pasa por casualidad, todo tiene una razón de ser. Y, justo en el 2008, Norte América vive año electoral, unas campañas muy competidas pues hay intereses de gran peso para los aspirantes a ocupar la silla en del Salón Oval de la Casa Blanca.
La disputa es entre demócratas y repúblicanos, que no nos vengan con el cuento de que es por comportamiento amoral de un funcionario ¿desde cuándo ser sexualmente activo significa incapacidad para realizar un trabajo? Ahora resulta que los funcionarios del gobierno de George Bush, son celosos de su deber, trabajadores, fieles y heterosexuales todos… mmm sí ¡como no!
El demócrata Eliot Spitzer ex gobernador de la ciudad de Nueva York; una de las más importantes en cuanto a votos se refiere, se había destacado por su lucha contra el crimen, y también, como es natural, por dar su apoyo a Hilary Clinton justo en estas épocas de clima electoral. Pero al parecer los intereses son muy jugosos, y los repúblicanos no van a dejarse ganar tan fácil, si es preciso jugarán sucio, como ya lo vemos.
A Spitzer le aplicaron la misma trampa que a Bill Clinton con el caso Monica Lewinsky, toda su imagen, su carrera política y los logros que llegaron a tener, se vieron opacados por la doble moral de nuestros ”vecinos” que no importa lo que haga un funcionario, pero si tiene vida sexual, con otra mujer que no sea su esposa, está muy mal, pero si ademas se enteran en cadena nacional ¡¡uyyyy!! entonces sí que ya no lo perdonaron.
En fin, la doble moral debería considerarse entre los nuevos pecados, verdad buena, digo antes de cerrar la lista, podemos hacer gestiones para que la incluyan.
Y aquí les dejo la imagen de ése súcubo de nombre Alexandra Dupré (a) Kristen, que fue la perdición de un hombre.




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