EL RIDÍCULO CIRCO DE LA CONSULTA ENERGÉTICA.

29 07 2008

Por: InFaMe

Empiezo este post planteandome la siguiente duda.

¿Cuántas personas de las 870 mil votantes en la “consulta ciudadana” (según las cifras del Gobierno de Defectuoso), fueron a emitir su voto sin saber qué carambas significaba “Las iniciativas relativas a la reforma energética que se debaten actualmente en el gobierno de la unión (Dato necesario para contestar de manera inteligente la segunda pregunta)”?

Según mis calculos el porcentaje sería altísimo, sobre todo porque los defeños no nos caracterizamos precisamente por ser ciudadanos informados devoradores de lecturas complejas ni auditorios de sucesos políticos, eso sin contar  que, la mayoria de los ayer votantes fueron acarreados, que lo único que buscaban era conseguir de una vez por todas legalizar sus asentamientos irregulares, conseguir trámites imposibles o de perdis, recibir su respectivo tamalito con atole de arroz, típicos premios que el perredé otorga a sus borreguitos.

Además me planteo otra pregunta.

¿Cuantos de los votantes esperaban, con toda sinceridad, que los resultados de la dichosa consultita fuesen a ser respetados con absoluta claridad por los organizadores?

A cuenta claro de que, los organizadores, o sea los “perredianos”, vienen de declararse incompetentes para poder organizar unas pinchis eleccioncitas internas para elegir de entre ellos mismos a su lider. Digo, es el colmo que ellos mismo se proclamen portadores de la claridad demócratica cuando hicieron un ridículo de tal magnitud. Es como si los drogadictos del barrio, los que armaron la balacera en la última borrachera, se propusieran una semana después para organizar la fistecita de la santa patrona de la capillita del barrio. ¡Y las monjas aceptaran gustosas!

Lo de la consulta ciudadana fue un circo, no hay más que decir, ni a los gobernantes les interesaba conocer la opinión de sus gobernados, ni a los gobernados les interesaba opinar sobre el asunto. Y nos les interesaba por la sencilla razón de que, para poder emitir un juicio sobre un tema tan complejo se necesitan horas y horas de investigación, y ese tiempo, huelga decirlo, no fue invertido por los individuos que fueron a  tachar ayer las papeletas. 

No se necesita ser brujo para afirmar algo así, el sentido común indica que el enfermizo fanatismo por nacionalismo de muchos, aunado al ignorante agradecimiento por las dádivas gubernamentales de otros, y los intereses particulares sobre situciones irregulares de vivienda de algunos más, produjo ayer votos mecanicos que no razonaban sobre sí.

Qué pena, porque los países que de verdad practican su democracia, donde sus ciudadanos se informan y  en verdad ejercen su derecho a opinar, deben estar muertos de risa, sobre nuestras precarias formas para hacernos teatritos entre gobierno y pueblo. Que pena me cae.








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