¡PROHIBIDO MIRAR!

11 03 2008

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¡San Pascual Bailón, nos atoró la justicia! El pasado sábado 8 de marzo de 2008 entró en vigor la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. La iniciativa fue aprobada el 13 de diciembre del 2007 por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal. A simple vista no tiene nada de malo, al contrario, busca la protección de la mujer. Dicha legislación establece cinco modalidades de violencia contra las féminas: familiar, laboral, docente, en la comunidad e institucional, además de que reconoce las agresiones contra los derechos reproductivos, dentro de las que se puede incluir cualquier acción que viole su derecho a decidir sobre su función reproductiva, la elección de métodos anticonceptivos y la práctica de un aborto seguro.

También, esta norma incluye la penalización de las llamadas “miradas o palabras lascivas” En otras palabras, cualquier Pecador que, a juicio de la dama en cuestión, sea sorprendido viéndola con cara de “te traigo ganas” puede ir derechito al bote.

Estos días he sufrido de dolores de cabeza y tengo muy roja la frente. Todo esto es consecuencia de los topes que me he dado contra la pared al ver la incompetencia de los legisladores mexicanos. Ok, acepto que esta ley tiene un objetivo coherente: prevenir y combatir la violencia hacia la mujer. Pero castigar y reprimir la líbido masculina, aspecto de lo más natural en todos los hombres, es una sorprendente estupidez.

El tema del acoso sexual es tan profundo y delicado que debo elegir muy bien las palabras que voy a usar para expresarme y no ser mal interpretado. Hace tiempo escribí un post titulado ¿Diversión o acoso sexual? En él critique la labor de un tipo que se dedica a perseguir mujeres con una cámara de video para grabarlas y después difundir el material en Internet. Ese escrito fue muy comentado por los visitantes del blog quienes expresaron diversos puntos de vista, a favor y en contra. Los que estuvieron en contra me acusaron de hipócrita al decirme que yo también era un acosador sexual por el simple hecho de voltear a verle las piernas a una mujer, o su escote.

La apreciación de estos lectores muestra lo peligroso que puede ser que “la nueva ley contra los mirones” sea mal interpretada. Antes de ser aprobada primero debieron hacer todo un tratado definiendo el término “Acoso sexual”

ACOSO: Perseguir sin dar tregua ni reposo. Hostigar, importunar a alguno.

Según la wikipedia: El acoso de naturaleza sexual incluye una serie de agresiones desde molestias a abusos serios que pueden llegar a involucrar actividad sexual. Se considera al acoso sexual como una forma de discriminación ilegal y es una forma de abuso sexual y psicológico.

Mi pregunta es: ¿una mirada donde el hombre exprese su líbido, también es acoso sexual? Esta ley no lo estipula.

LÍBIDO: Tipo de energía que según el psicoanálisis ortodoxo es el fundamento de las transformaciones de la pulsión sexual.

Osea que en psicología, la palabra “libido” significa “deseo sexual”. Y eso es lo que manifestamos todos los hombres cuando vemos unas piernas en minifalda, un escote pronunciado y tenemos pensamientos sexuales. Está en nuestro instinto, no podemos evitarlo.

Estoy de acuerdo que hay de miradas a miradas. Algunos hombres no tienen ningún problema en decirle con los ojos a una chava “te quiero coger”. Esto ha de ser muy incómodo, lo entiendo. Por otro lado habemos hombres que vemos a las mujeres y somos más discretos. Pero las mujeres son quienes decidirán si se sienten agredidas con una mirada “enferma” o una discreta. ¿Y con qué criterio?

En mi post de ¿Diversión o acoso sexual? Hubo mujeres quienes mencionaron que disfrutaban que los hombres las miraran y les dijeran vulgaridades. Hasta hubo una a la que le gustaban los arrimones en el Metro. ¿Quién las entiende?

Por lo mismo vuelvo a mi pregunta anterior: ¿con qué criterio se diferenciará una mirada “enferma” de una que no lo es? La misma mirada que a una mujer puede parecerle ofensiva y lujuriosa, a otra puede parecerle un halago. Esta es una ley más que no está bien definida e impulsada por un sector feminista.

Porque yo no sé los demás hombres, pero yo me siento en medio de una cacería de machos. He recibido codazos de mujeres para que les ceda el asiento en el Metro, cuando yo también voy cansado. Mi papá llegó tarde a una cita porque el único camión que pasó en varios minutos no le hizo la parada porque era “exclusivo para damas” Además de muchos otros actos que me hacen sentir que los hombres somos unos brutos cavernícolas, responsables del infortunio femenil, y además, tenemos que pagarlo.

Ahora quieren reprimir un instinto natural que traemos los varones desde nacimiento: la líbido. (Y ellas también lo tienen, sólo que nosotros lo expresamos más)

Repito. Apoyo la idea de una ley que proteja de la violencia a la mujer, porque no solo son agredidas por hombres, sino también por las mismas mujeres. Así pues, creo que es buena idea que se castigue a los verdaderamente enfermos quienes con la mirada dicen “te estoy viendo mientras me hago una chaqueta mental” Pero creo que esta ley será agarrada de pretexto y las damas van a jalar parejo.

¿Realmente los hombres somos unas bestias irracionales dominados por el deseo sexual? No lo sé pero qué importa. Al fin y al cabo, según ellas, todos somos iguales. Qué Caray!

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LAS RETRÓGRADAS Y SUBJETIVAS LEYES FEMINISTAS

5 02 2008

Camiones rosas

Por: InFaMe 

Todavía estoy que no me lo creo.

Las mujeres tienen su propio sistema de transporte público en la ciudad. ¡A Chinga!.

Con el argumento deleznable de convertir la nuestra en una sociedad “equitativa”, se tomó, primero, la risible medida de restringir el acceso a los vagones del metro de la siguiente manera: En horas pico los primeros vagones de cada convoy, son exclusivos para las féminas y, si acaso, sus hijos menores de edad. Esta medida buscó proteger a las mujeres del salvajismo masculino a la hora de entrar o salir de los trenes; También prevenir el acoso sexual que constantemente sucede dentro de los trenes. 

Hay que decir que, para lo primero, simplemente la medida no funcionó porque, a las autoridades se les pasó el detalle de que las mujeres forman parte de esta sociedad, al igual que los hombres, y por lo tanto, también son salvajes. Compruebenlo:

Y para lo segundo funcionó a medias, porque el acoso sexual se da en muchos otros lados, cercanos al vagon exclusivo.

Sin embargo a los grupos feministas, montados en su macho (jaja), les pareció insuficiente esta medida y exigieron su propio sistema de transporte.

Concedido.

Las capitalinas tienen ahora su propio sistema de transporte, en 3 rutas por lo pronto y en 15 totales en una segunda etapa. Además de los futuros taxis rosas, también exclusivos.

Y ya para seguir con este circo, los diputetes publicaron el 29 de enero en la Gaceta Oficial, la “Nueva ley de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia”.

Yo sigo con la boca abierta. Pero al leer los parrafos de la nueva ley, de plano ya empiezo a sentir miedo:

“A partir de ahora se castigará la violencia contra las mujeres como psicoemocional, física, patrimonial, económica y sexual. Esta última incluye miradas o palabras lascivas con hostigamiento, acoso, violación, explotación sexual comercial, trata de personas y el uso denigrante de la imagen de la mujer.”

Vayamos por partes, porque esto, a mi, me parece una burrada.

Partamos de lo básico. Si una sociedad quiere ser sofisticada e igualitaria debe tener leyes flexibles que se apliquen estrictamente y no al revés. Esto implica leyes que  se apliquen a sus integrantes, sean, hombres, mujeres, gordos, flacos, homosexuales, blancos, prietos, inválidos o superdotados.

La implementación de las ridículas medidas tomadas por nuestros legisladores, sólo provocarán dos cosas:

1.- La polarización de la sociedad: Esto significa que habrá quienes estén a favor y quienes estén en contra, dada la discriminación de la medida.

2.- Que todos los grupos sociales quieran medidas del estilo: Ahora los homosexuales pedirán su transporte, los gordos, los inválidos, los enfermos, etc.

Estos puntos son básicos, los hombres y mujeres debemos convivir en la ciudad, quien no lo pueda hacer porque es un acosador o un salvaje, sea varón o hembra, que sea castigado, punto, la separación no sirve de nada. El problema es, entonces, que las leyes no se cumplen. Porque el acoso sexual ya es un delito, y la violencia también lo es.

Pero sigamos desmenuzando estas chistosadas.

¿Quién reglamentará las miradas en esta ciudad?, por favor. Una mirada puede ser interpretada por una mujer retrógrada como una bajeza, y al mismo tiempo como un cumplido por una mujer coqueta y pícara.

Supongamos que una mujer casta detecta a un depravado lanzándole una mirada lasciva..¿Qué debe hacer? ¿Correr y buscar al policía mas cercano e informarle el delito del que fué víctima? ¿Asistir al ministerio publico y presentar la demanda correspondiente? y el acusado, ¿Qué dirá?: -Acúsome de ser un inminente mirador lascivo!-.

Otra duda, ¿Cuanto delincuente de los ojos estará presente en la venidera Expo Sexo 2008?, ¿Va a haber un operativo especial para detener a los depravados? ¿Habrá agentes del MP en el Palacio de los Deportes para levantar las demandas?

Esa ley, incompetentes legisladores, no tiene futuro. No es por ser criticón, pero es la realidad.

Otro punto.

A partir de ahora se castigará a quien haga uso denigrante de la imagen de la mujer. ¡Vaya! que alivio, Que se cuide Ana María Olabuenaga, porque la justicia la perseguirá por hacer uso denigrante de la imagen de la mujer  en su campaña “Soy Totalmente Palacio”. Que se cuiden los dirigentes de revistas rosas y ofensivas para la mujer como “De 15 a 20”, “Tú” y muchas por el estilo. Que salga del país el “creativo” que mandó a Inés Gomez Mont a hacer el ridiculo vestida de novia entre los jugadores del Super Tazón. ¡Merece la cárcel!. Que se escondan los integrantes de “Cartel de Santa” porque la ley los busca despues de escuchar la letra de “Todas mueren por mi”. ¿Y la chupitos?, ella se burla de las mujeres con su personaje, ni modo ¡A la guillotina!.

Así de subjetivas y bobas son las leyes que crean los individuos que trabajan en las cámaras del poder legislativo, esos que ganan ciento veinte mil pesos al mes, que tienen galgódromos, y que tienen bonos anuales de miles y miles de pesos. Así se las gastan.

¿Si se enteraran de esto en Suecia o en Finlandia que dirían?: -¿Apoco en México apenas sucede eso? Se han de carcajear de nuestro retraso social de unos cincuenta años. ¡Qué oso!.